El Diez empezó en 2021 como food truck, con los problemas típicos de esa etapa: pedidos manuales que generaban retrasos, cierres de caja lentos y propensos a errores, e inventario sin control real.
Implementaron pedidos móviles con envío directo a cocina, cierres automáticos y control de inventario desde el inicio. Cuando crecieron y se mudaron a un local con mesas, no tuvieron que empezar de cero: sumaron facturación electrónica y control de recetas con costo por plato, y más adelante una segunda sucursal dedicada a catering, todo en la misma plataforma.